Tras el ictus hay que adaptarse a una nueva vida: Matia Instituto y Daño Cerebral ATECE Gipuzkoa buscan 300 personas para mejorar la vuelta a casa
La recuperación de un ictus no termina en el hospital. Matia Instituto y Daño Cerebral ATECE Gipuzkoa quieren conocer y estudiar qué ocurre después para mejorar la vida de quienes lo han vivido. La investigación “Volver a casa tras un ictus” quiere identificar las necesidades que aparecen después del alta hospitalaria y que, en muchos casos, continúan sin respuesta.
- Cada año se producen más de 3.400 ictus en Euskadi.
- Matia Instituto y Daño Cerebral ATECE Gipuzkoa buscan a 300 personas que hayan sufrido un ictus o hayan acompañado a una persona afectada para conocer las dificultades a las que se enfrentan.
- El estudio permitirá identificar necesidades no cubiertas y diseñar nuevas soluciones de apoyo junto a las propias personas afectadas.
Donostia-San Sebastián, 13 de julio de 2026. Cada año se registran más de 3.400 casos de ictus en Euskadi. Gracias a los avances médicos, cada vez más personas sobreviven a esta enfermedad. Sin embargo, cuando termina la atención hospitalaria comienza una etapa mucho menos visible: la vuelta a casa. Un momento marcado por nuevos retos, incertidumbres y necesidades que pueden afectar a la autonomía, el bienestar emocional, las relaciones personales o la participación en la vida cotidiana.
Para conocer mejor esta realidad, Matia Instituto y Daño Cerebral ATECE Gipuzkoa buscan la participación de 300 personas que hayan sufrido un ictus o hayan acompañado a una persona afectada. Su experiencia permitirá identificar necesidades que hoy permanecen invisibles y contribuir al diseño de nuevas soluciones de apoyo para quienes afrontan las consecuencias de esta enfermedad.
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